Estrategias para cambiar tu narrativa y bajar los niveles de odio
- Ana Caro
- 13 nov 2023
- 3 Min. de lectura
En las Ășltimas semanas estaba pensando en cĂłmo tantas generaciones, en varias partes del mundo, hemos vivido en una bĂșsqueda constante de la paz, mientras suceden conflictos y guerras a travĂ©s de la historia. Vivimos cada dĂa con noticias que nos atraviesan por distintas geografĂas con el propĂłsito de entender una nueva crisis, ver las caras de un nuevo Ă©xodo, analizar las decisiones de cada mandatario de turno, comprender el impacto de la cultura y finalmente, excavar buscando salidas.
Este 2023, que ya llega a su fin, no resultĂł ser la excepciĂłn. Hay nuevos desafĂos, la polarizaciĂłn es rampante y estamos evidenciando profundos cambios colectivos. Y aunque nos apoyemos en uno u otro conocimiento intelectual para entender estas situaciones con todas sus complejidades, es completamente normal que en lo emocional estemos sintiendo desesperaciĂłn, confusiĂłn, tristeza, miedo e incertidumbre.

Nuestra humanidad estå expuesta, y si bien no sabemos a ciencia cierta qué sigue, podemos empezar a hacer algo para aportar positivamente a la historia colectiva. Probablemente estås enfrentando esta situación mejor de lo que imaginas, pero en caso de que necesites un impulso, aquà hay algunos pasos para lograrlo cuidando tu salud mental.
Acepta la dualidad que habita en cada persona
Reconoce la intrincada dualidad en cada individuo, la capacidad para el bien y el mal, la interacciĂłn entre el amor y el miedo, la paz y la angustia. Durante momentos desafiantes como los actuales, es fĂĄcil caer en el impulso de deshumanizar a otros con etiquetas como "monstruos" y convertirlos en tus enemigos. Sin embargo, la tarea es mĂĄs bien enfocarte en comprender la complejidad de las personas y evitar caracterizarlas basĂĄndote sĂłlo en prejuicios preconcebidos.
No te aferres al dolor colectivo, mĂĄs bien intenta convertirte en un canal
A diferencia de una maleta que almacena y lleva el peso del mundo, un canal permite que el dolor fluya. Evita identificarte demasiado con el dolor, pues sĂłlo es parte de tu experiencia, no tu identidad.

Humaniza a tus "adversarios"
Primero, intenta la autorreflexiĂłn y alĂ©jate un poco de tus suposiciones y sesgos. Luego, reconoce que tus adversarios, independientemente de sus opiniones, son fundamentalmente humanos, como tĂș con miedos y deseos. Reconocer esta humanidad compartida fomenta la empatĂa, incluso cuando hay desacuerdos.
Asume un papel pacificador
Hay personas, organizaciones, e historias inspiradoras a nivel mundial. Si alguno de ellos resuena contigo, participa en su misiĂłn con tus capacidades, tiempo o donaciones.
EnfĂłcate en consumir contenido de valor
En un mundo de medios masivos de comunicaciĂłn, manejados por intereses particulares, con titulares divisivos, decĂdete por consumir libros, boletines, documentales y periodismo independiente. Busca contenido que te conduzca a cultivar perspectivas mĂĄs profundas y completas, no solo informaciĂłn fragmentada.
Recuerda siempre la fragilidad de la vida
La vida, independientemente de su forma, es efĂmera, especialmente en estos tiempos tumultuosos. Esta realizaciĂłn puede entristecernos, pero tambiĂ©n empoderarnos. Cuando recuerdas la fragilidad de la vida, te motivas a seguir adelante y cumplir tus propĂłsitos.
Elige ayudar a otros
Ya sea como voluntario con quienes luchan contra enfermedades o apoyando a refugiados, una vida con trabajo de servicio cambia tu perspectiva y dirige tu energĂa hacia un impacto significativo y sin espacio para odios ni discusiones triviales.
Reconoce que sĂ âeres el cambioâ
A veces, presenciar las luchas del mundo puede hacernos sentir impotentes. Y si bien, individualmente no podamos cambiar el mundo, ciertamente podemos cambiar una o varias vidas, comenzando por la tuya. Sé amable, escucha, cuida y comparte con quien tienes al lado, también esa persona estå intentando aligerar el peso actual de nuestro mundo.
